Otoño

9 Noviembre 2009 por nurnoteson

En cuatro días ha cambiado el tiempo y ahora hace bastante más frío y viento, y llueve a veces, y las plantas del balcón se están empezando a poner invernales. Un poco como yo. Solo que las jodidas no se constipan. Y aquí me tienen, señoras y caballeros, de noviembre y hecha una fuente de mocos. Toso, estornudo, tengo fiebre (no mucha) y dolor de cabeza, los pies permanentemente fríos y un desbarajuste hormonal de órdago. Aquí me las den todas.

Imperator vuelve a estar de viaje (avatares del destino, va a pasar fuera muchos más días de los que parecía a priori) y parece que me he resignado. La verdad es que hemos tenido una semanita complicada y eso, unido a tantos y tantos viajes, ha hecho que caiga en la cuenta de que me siento un poco sola. Puede parecer una auténtica tontería teniendo pareja y estando como estoy convencida de que Imperator y yo nos queremos hasta el absurdo, pero no deja de ser cierto. Tampoco creo que sea necesariamente malo; se trata simplemente de aprender a estar mejor conmigo misma y no sentir tanto el hueco que deja nadie cuando no está ahí. Lo he hecho antes y aquí estoy. Pero es que resulta muy goloso acostumbrarse a lo que a una le gusta, más aún si normalmente lo tiene, y acabar creyendo que se trata de un derecho constitucional en lugar de un privilegio. Esa no es una buena premisa, así que toca reaprender.

Alguien con más arte habría compuesto una canción. Yo le he copiado a Sprocket un generador de tiras.

Una tira cómica poco cómica

Hay cosas que joden, otras dan qué pensar.

Flash Económico.

30 Octubre 2009 por nurnoteson

EL PAÍS, viernes 30 de octubre de 2009. Edición Cataluña, página 9, columna de la izquierda (fragmento).

Aznar critica

la fusión de

cajas y pide que

se privaticen

(…)

Aznar puso sobre la mesa

como propuesta para mejorar

la situación de las cajas

españolas que este sector sea

progresivamente privatizado,

un comentario que levantó

algunos aplausos entre los

socios del Círculo Ecuestre,

ante quienes dio una conferencia

coloquio.

(…)

Ovaciones del Círculo Ecuestre al proponer la privatización de las cajas. Qué plasticidad tienen, a veces, las noticias económicas.

Zen Master

28 Octubre 2009 por nurnoteson

Imperator está en Madrid y yo ando por casa, con gatetes. De hecho hoy he tenido un día bastante tonto que he arreglado de la mejor manera posible a base de darme un capricho; uvas, queso, vermouth y una serie nueva. Esoy viendo Swingtown, una serie que mOlecula me recomendó hace tiempo y que había quedado en el limbo. Gran serie, por el momento.

He pasado un fin de semana (algo extendido, es cierto) en Madrid; con Imperator, mOlecula, con mis niñas (con las que pasamos una noche de chicas con disfraz de colegialas incluído), con la señora ardilla (que no pudo venir a la fiesta, y lo cierto es que lo siento de veras), con un guitarrista melancólico cuya cabeza es como un parque acuático de Goo Balls, Rapunzell y Athair y mucha más gente, fuimos a una charla interesantísma (cortesía de La Mosca Cojonera y compañía) y hemos descubierto un garito de lujo como colofón. Lo he disfrutado de lo lindo, y me ha dado la oportunidad de romper con gran parte de mis preocupaciones y de divertirme de lo lindo.

Estoy francamente conenta. Me pone un poco triste no estar ahora mismo con Imperator, claro, pero a veces estos ratos de soledad son buenos. Te dan la oportunidad de llenarte la cabeza de cosas, nuevas y viejas, y ese es un paso importante para poder llevar a cabo purgas selectivas. Si te organizas bien y te dejas llevar a ese dulce estado de consciencia despreocupada puedes mirar adentro y observar de una forma más fría y desapasionada las cosas que te preocupan y las cosas que te importan, y descubrir que no siempre tienen que estar en la misma lista. Eso, claro, puede parecer una perogrullada, pero en muchos casos (Nur levanta la mano desde el fondo y teclea haciendo acrobacias) no lo es.

Imaginaos esta actitud, solo que sin tomates y con Vermouth.

Imaginaos esta actitud, solo que sin tomates y con Vermouth.

Me he reinventado algunas veces

a lo largo de mi vida. No sé si por inconformismo, por inseguridad o por algún tipo de búsqueda insensata sobre lo que es mejor. El caso es que esto me trae recuerdos de cuando empecé con la danza del vientre, cuando podía ver a los demás bailar y decidí que yo quería aprender a hacer lo mismo. Solo había que aprenderlo todo de nuevo; a andar, a moverse y a respirar. Y sin embargo fue más fácil de lo que parecía. A veces tu presente parece un salto al vacío, algunas es acampar y mirar el cielo y otras una pared que escarpar. Tal vez lo único impor

tante sea tomar un camino. El que sea. Piénsalo, medítalo y decide.

Tengo (como viene siendo costumbre) varias encrucijadas por delante. En el trabajo toca una chunga, de las de poner el culo o calzarse el casco vikingo. Fuera… Fuera ya se verá. En otro momento vendrán las decisiones. Ahora voy a seguir disfrutando de este bello momento de ombliguismo e introspección, vermouth en mano y serie en el pc. Feliz noche a todos. Ojalá os haya sido tan de provecho como a mí.

Dos cosas

20 Octubre 2009 por nurnoteson

Cosa número 1; Creo que he batido todos los récords que puedan existir de mensaje completamente ñoño. Sí, señoras y señores; lo he redactado y enviado con estas mismas manitas que ahora teclean. Y lo chungo del asunto es que lo he escrito tal cual lo sentía. Pánico me entra… Pero con azúcar por encima.

Cosa número 2; He pasado por una situación laboral chunga. Uso un tiempo verbal en pretérito, pero puede tornarse presente o futuro de nuevo… Y de hecho creo que tiene bastantes números de suceder que de pasar a ser solo un borrón en el pasado, de esos que con el tiempo y a base de contarlos y comentarlos parece que se convierten solo en palabras, y que cada vez duelen y molestan menos. No, de verdad, no tengo demasiadas esperanzas de que eso suceda. El caso es que entre eso y las movidas de curro de Imperator (que han pasado a convertirse en movidas de trabajo de toda la casa y parte de la comunidad de vecinos, amén de colegas y amigotes) me han tenido algo a ralla de ordenador… Y cuendo lo he estado lo he usado para poner la mente en blanco, a base de gatetes o GooBalls. Lo mismo da. El caso es que no he estado inspirada, y no me apetecía hincharle la cabeza al respetable, aunque los que leáis esto ya estéis, probablemente, al corriente.

Y para terminar os hago notar la sequía de gatetes y conejitos que sufre este blog de un tiempo a esta parte. Francamente intolerable. Trataré de arreglarlo.

Mala idea

7 Octubre 2009 por nurnoteson

¿Cómo se me ha ocurrido pasar de café, hoy, precisamente hoy?

Avisad a vuestras abuelas

29 Septiembre 2009 por nurnoteson

Y quien dice abuelas dice madres, padres o tíos. Desde hace algunos meses me voy encontrando que cada día 25 alguno de nuestros clientes se lleva un disgusto. Ese es el día de cobro de pensiones y cada mes hordas de vejetes se precipitan a su sucursal, a “que les den” su pensión, o a sacar dinero en efectivo como para cubrir sus necesidades durante el mes siguiente, hasta el siguiente cobro. Hay grupos de personas que se distribuyen en una zona determinada; estudian quien entra en las sucursales bancarias y cuando ven a alguien con pinta de pensionista, entran tras ellos y se fijan en si sacan una buena cantidad de dinero. Si ese es el caso les siguen hasta casa y, cuando entran en el portal, les golpean o empujan y roban. En ocasiones, si la finca es bonita, incluso se atreven a entrar en su casa, aunque eso no suceda demasiado. Otras veces simplemente esperan a que salgan de la entidad y al cabo de poca distancia alguien les pega el clásico tirón, sin importar si el vejete en cuestión acaba por el suelo o se golpea contra alguna pared. Posteriormente, cuando el abuelete ha denunciado el caso, hablamos con la policía para dar los datos de la oficina y facilitar grabaciones de seguridad, y ellos nos reportan que, por desgracia, esto se está dando en varios casos cada mes por la zona. En fin…

Consejos prácticos para evitar disgustos:

  • Razona con ellos y explícales que no es necesario que saquen todo su dinero de una vez. Si la sucursal les pilla muy lejos de casa y los desplazamientos se les hacen complicados podrían solicitar una tarjeta de débito o crédito (en la mayor parte de entidades, como en la mía, si cobras la pensión ahí las tarjetas son gratuítas) y pagar con ella, para evitar llevar demasiado dinero en efectivo y ser un objetivo “goloso”.
  • Si, a pesar de las distintas opciones, considera que tiene que “sacar” la pensión… Lo mejor es que no lo haga el día 25 ni siguiente laborable. Que espere unos días; el número de robos disminuye un montón al cabo de tres días naturales desde el primero hábil posterior al cobro de las pensiones.
  • En el caso de que se haya producido un robo recuérdale que es muy importante denunciar. Si, además, tiene un seguro de casa, será necesario para reclamar a la aseguradora un cambio de llaves del piso (que habitualmente está cubierto) y, tal vez, una parte del efectivo que llevase, además de otros objetos que le puedan haber robado o estropeado (movil, cartera, bolso, gafas…). Es importante que, si lo ha sido, deje claro que fue un robo con fuerza y adjunte las facturas de cuanto pueda.

Y ya está. Post de utilidad social.

No os acostumbréis ;)

Pijerías

21 Septiembre 2009 por nurnoteson

Hoy me he dado de baja del gimnasio al que he estado apuntada los tres últimos meses. Ha sido una decisión muy meditada y al final, como lo hubiera sido no hacerlo, agridulce.

El caso es que el gimnasio es municipal y queda a algo más de 15 minutos andando de casa y eso, en mi pueblo, es tiempo y distancia suficiente como para que me de una pereza inhumana. Las instalaciones son correctas pero tiene muchos socios, y casi todos ellos deben hacer el mismo horario que yo porque por lo general, cuando llego, está hasta los topes. El uso de las elípticas y demás máquinas de cardio está limitado a 20 minutos, el espacio para hacer pesas libres viene a ser una lata de sardinas y las máquinas normalmente están completas. A la piscina hay que ir en bañador de una pieza (no me acuerdo cuantos años debe hacer que no tengo uno de esos), no hay actividades abiertas, ni solarium, y para colmo lo mejor que se escucha en el hilo musical es reguetón. Así que estos tres meses, dejando a parte las temporadas en las que hemos estado fuera a penas he ido, por lo que la conclusión lógica de la historia era que no tenía sentido seguir apuntada. Esa es la parte dulce.

La parte agria es que eso significa que por el momento ya no voy a seguir haciendo ejercicio con Imperator. Puede parecer una patochada a estas alturas de la película, pero lo cierto es que disfruto inconmensurablemente de su compañía, de su entusiasmo y de hacer cosas con él. Gran parte de mi impulso para volver a hacer musculación era hacer la misma rutina que él, junto con él, y vivir la sensación de compañerismo de cuando uno necesitaba que le echasen una mano para llegar un poco más lejos o cargar algo más de peso, agarrar mejor la barra o hacer otra flexión (“va, venga, que tú puedes” con ese brillo tan genuino en los ojos, con esa sensación de triunfo). Hacer algo así con la persona a la que quieres es una sensación tan maravillosa que a penas puedo describirla.

Pero a veces resulta muy complicado encontrar el equilibrio, y al final acabas quedándote con la peor de las opciones; no hacer nada. Ahora, Imperator ha empezado otra vez con la movida del trabajo y va al gimnasio cuando mejor le viene (que normalmente es por la mañana, porque por la tarde siempre surge algo que lo hace todo mucho más complicado) con lo que el final de la historia acabamos por no ir juntos… Y yo, por no ir. Y eso no es bueno, ni para mí ni para nadie.

Así que, finalmente, he optado por la solución que implique, de verdad, una mejora sustancial para con los kilos de más que he ido encontrando este verano; volver a ir al gimnasio de al lado de casa y cambiar, al menos durante un tiempo (y algunos kilos), la musculación por las máquinas de aeróbicos… y las tardes de placidez, con sofá, larguirucho y gatetes en casa por mover algo más el culo, que ya me viene conviniendo.

Es agridulce. Pero espero también que sea puramente temporal.

WoW

18 Septiembre 2009 por nurnoteson

Últimamente me sucede a veces que mi vida me recuerda un montón a la sensación que tenía cuando empecé ajugar al WoW.

(Nota; Me encantará que este sea un post interactivo, así que agradeceré un montón a cualquiera que se ofrezca a que me busque una foto bien chula del WoW, o la haga de su personaje -que eso a los jugones de pro les mola millones- y componga una pequeña descripción del mismo o la busque por la red, que seguro que las hay a cascoporro y mejor hechas que las que puedo hacer yo desde el curro, en un día malo, con mucho trabajo y medio constipada como estoy. Luego, desde casa, editaré la entrada y lo incluiré aquí.)

Lo primero que debo puntualizar es que yo empecé a jugar al WoW cuando el juego ya iba sobre ruedas, cuesta abajo y sin frenos. Había un montón de personas que se habían convertido en expertos, que sabían exactamente qué había que hacer y cuándo había que hacerlo. Yo me limité a crear un personaje y pajarear sin guía alguna, cosa que, entre otras cosas y solo como ejemplo, me llevó a llegar a nivel 20 con prácticamente la ropa y la armadura inicial, sin profesiones y sin puñetera idea de qué era una hermandad o una instancia. Feliz como nadie, maravillada con el paisaje y con serios apuros cada vez que alguien se dirigía a mí, porque me cuesta un montón escribir sin mirar fijamente el teclado.

Luego, claro, alguien me bajó de la parra y se dedicó a contarme amablemente que había muchas más posibilidades en el juego. Pacientemente me contaron las cosas que podía aprender, vender y comprar, etcétera. Leches, ¡si hasta pude tener gatetes!. Después de esto, nadie conseguirá convencerme de que el WoW no es el mejor juego del mundo. Pero sucede que a veces, con estas cosas, me siento un poco torpona. Tal vez sea que me cuesta aprender cosas nuevas, o asumir lo que aprendo e integrarlo como algo natural para mí. Y no solo en el WoW; me pasa con los mandos de las videoconsolas (que el FSM bendiga la Wii) o con determinados campos del conocimiento, que siempre me parecen terreno de otros. Al final, en ocasiones, acabo teniendo la sensación de que me he incorporado a destiempo al juego, y que los demás me miran desde la distancia, todos ellos ahitos de conocimientos y experiencias, viendo como tropiezo una y otra vez en el camino que ellos ya han andado hace mucho y en el que yo me estoy adentrando aún. No me resulta agradable tener la sensación de que le entorpezco el juego a nadie, ni de que tienen que tratarme con condescendencia, como si fuera la chiquilla de integración del grupo cuando los demás está de vuelta y media. No, este no es mi alt, hijo. Qué le vamos a hacer, he llegado tarde. Tampoco entiendo todo este Slang ni las abreviaturas, ni sé hacer bailar la conga a mi personaje ni todos esos gestos tan monos. Eso sí; disfruto como nadie recogiendo plantitas y llegando a sitios nuevos en los que se me llenan los ojos de colorines y construcciones nuevas, y lo paso bomba. Voy a mi ritmo, aunque este sea lento y a veces parezca que me quedo parada. Es solo que a veces me cuesta un poco aprender cosas que a los demás parecen parecerles muy intuitivas y naturales. El WoW es un juego cojonudo, con miles de posibles elecciones y infinidad de posibles resultados. Un poco como la vida.

Y ahí es donde está la gran similitud, porque cuando una se da cuenta de que repite un comportamiento o una manera de hacer, mediante grandes dotes de observación podrá darse cuenta de que esto se repite en más de un campo. Aquí estoy yo, en la treintena y empezando a aprender un montón de cosas. Y sintiéndome rezagada también, a veces. Lo que pasa es que la vida no es como el WoW, donde puedes decidir en cualquier momento que te has cansado y que va siendo hora de apagarlo. No, señores; aquí, te guste o no, se tira adelante.

Soy consciente de que a veces puede parecer que acabo de salir del cascarón. ¿Y qué?. Con un poco de suerte todos somos nuevos en algo y nunca dejaremos de aprender. Y por eso, y porque me gusta estar segura de lo que aprendo y tomar decisiones con suficiente conocimiento de causa, no quiero darme muchas prisas. Porque en la vida, como en el WoW, me gusta pensar que aún tengo mucho camino por delante y que, al final, corramos o nos lo tomemos con calma, el camino se termina igual.

Pólvora en remojo

3 Septiembre 2009 por nurnoteson

No sé si os ocurre, pero a veces tengo una extraña sensación de urgencia, de tener que estar en guardia, de que tengo algo de máxima importancia que hacer y que, una y otra vez, se me escapa de la punta de los dedos, o de la lengua, o me deja la mente en un blanco agitado. En días así lo de andar a un ritmo forzosamente medio-bajo, con unos horarios pautados, con una serie de cosas para hacer larga como hasta pasado mañana me hacen sentir como un tigre enjaulado. Nerviosa, ansiosa, triste, cabreada y cansada al mismo tiempo.

Estas situaciones, a veces, son terriblemente reveladoras, y te dotan de una visión distinta a la que tendrías habitualmente. Sobre todo en lo que tiene que ver con las relaciones, tanto las que mantienes contigo misma como las que tienes con los demás. Ando bastante más irritable y, a pesar de eso, lucho por mantener el control y no ser injusta; examinar veinte veces cuando mis cabreos tienen base real y cuándo no son más que proyecciones de mala leche contenida.

A veces aún me sorprendo a mí misma haciendo cosas con las manos (grandes y pequeños proyectos), ordenando así mis pensamientos y sintiéndome casi instantaneamente más tranquila, mucho más vacía y en paz. Algo tan tonto como forrar el libro que me estoy leyendo me amansa.

Y, a veces, me escribo a mí misma contándome cómo me siento para intentar entenderme, desgranando mis sentimientos hasta las unidades mínimas de las que soy capaz. Las miro, me observo. Normalmente me lleva tiempo elegir con cuales me quedo, y mis decisiones no siempre son lógicas ni óptimas, pero después de este proceso acostumbro a sentirme mejor. Pero hoy, no sé, es como si hubiese olvidado algo…

Playa

28 Agosto 2009 por nurnoteson

Conociéndome, igual puede parecer mentira, pero si el tiempo es propicio y los elementos no lo impiden, este fin de semana pillamos la directa y nos vamos de mini-vacaciones; con unos coleguillas a jugar, a descansar y a la playa por primera vez en lo que llevamos de año. Ains, tengo unas ganas locas.