Escena uno

Cálida noche de verano, que no tórrida como las ha habido: Sueños inquietos. Todo estorba; el pelo mojado, la sábana, los gatos, los ruidos de la calle. Una sensación extraña, que lleva planeando todo el día, acaba de tomar forma. Son un montón de imagenes sin sentido y cruzadas con un estribillo; la lápida de mi madre. Es muy bonita; sobria y elegante, clara, nueva, sencilla, casi no parece ni fúnebre. Solo que es una lápida. Todo cobra una extraña sensación de irrealidad. Como si los últimos 15 meses solo hubiesen sido una broma que se pudiese reescribir a capricho. Solo sueños. Vuelta, vuelta y angustia. Nudo en el estómago. Sensación de ridículo. Ya estamos mayorcitos para esto, me repito. Abro el libro, no me concentro, cierro el libro, doy vueltas. Me levanto, doy vueltas, estribillo. Menos de tres horas y media para que suene el despertador, los ojos como platos, los nervios a flor de piel. Casi parece que hasta los pensamientos resuenen.

Y a la práctica nada es tan duro ni tan complicado. Es solo la ociosidad de la mente, que deja huecos para que se cuele lo más inoportuno, un espacio para lo peor. Pocas de las horas robadas de la noche se llenan con gatetes o caricias. No hay palabras amables. Solo la nueva plataforma vibratoria del canal de compras. Mala, mala banda sonora.

Tal vez dándole otra oportunidad al sueño consiga desterrarte de mi mente y alejar tu hueco de mi cama.

Estribillo. Cortinilla.

No me haces puñetera falta.

Es solo que te echo de menos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: