Cosas que dejé por el camino.

Dejemos que la señorita ilustre lo que hago con los gatillazos de mi fuerza de voluntad.

Dejemos que la señorita ilustre lo que hago con los gatillazos de mi fuerza de voluntad.

Me doy cuenta de que en estos últimos tiempos (la indeterminación, en este sentido, como apreciarán, es terriblemente conveniente) se me han quedado un montón de cosas por el camino. He tenido la habilidad de dejar de lado un montón de actividades que me convienen y otras que me divierten. Y, claro, me doy cuenta de todo esto a la que tengo poco tiempo y me doy cuenta de cómo las echo de menos.

He apartado la joyería. He apartado los experimentos en la cocina. He apartado el ejercicio. He apartado esa vertiente petarda y coqueta. He apartado hasta la lectura. Y si no fuera porque ahora tengo en casa el mejor tema del mundo habría apartado hasta la fotografía. Todo ello sin tener en cuenta otros proyectos de ámbito mucho más trascendente que implican, además de determinación, un montón de trabajo para alguien como yo, que no  los conoce por instinto.

A veces no nos damos cuenta de cuánto nos hemos estancado hasta que algo nos frena del todo. O al menos es lo que me pasa a mí, que soy muy tonta para según qué cosas, y tengo esa horrible costumbre de ir mirando continuamente hacia afuera sin aprovechar todo ese movimiento para tomar perspectiva y analizar. Mal vamos.

Cualquiera será capaz de decirme que los propósitos de año nuevo son una pollez y que cada día es bueno para iniciar un cambio. Ya, muchas gracias, lo aprecio de verdad. Pero a veces es necesario que se junten el cielo y la tierra, encontrar un detonante, por una parte, y la motivación, por otra, para poner esa pesada rueda en movimiento. Y cuántas veces no le ha pasado a usted, amable lector, que aún con esos dos elementos no ha fracasado estrepitosamente y ha corrido, como alma que lleva el diablo, a barrer ese gatillazo de su voluntad debajo de la alfombra, no vaya a ser que cualquiera que pase por el salón le vea y luego sea incapaz de tomarle en serio. A mi me ha pasado, demasiado a menudo, y por eso a veces soy incapaz de darme mucho más crédito. Porque una no puede hacerse la longuis con las cosas que ya sabe.

Existe, sin embargo, la opción de echar a andar a lo loco; de darse un primer impulso como si realmente las cosas pudieran funcionar esperando que la rueda coja inercia y haga parte del trabajo por usted. Como un producto de la teletienda. Tiene que tener buen márketing, claro, para que quien lo vea vaya a comprar que es un comportamiento natural en ti y que, en realidad, y al menos en ese tema, estás de vuelta de todo.

Cabe decir que esta última es una opción que a mí, particularmente, nunca me ha gustado y me parece más falsa que un duro de cartón pero, señores, viendo que al vecino le luce y que todo el mundo parece ansioso por comprar, tal vez sea que yo me equivoco. Acostumbra a pasar, no se preocupen, que esto no es nuevo.

Así que si bien por ahora no puedo retomar la joyería por motivos evidentes y la cocina, en estos momentos, me la trae un poco floja (mal indicador, ya que estamos) sí hay cosas que puedo priorizar y poner en marcha como si siempre hubieran estado ahí o, en algunos casos, nunca hubieran dejado de estarlo.

Consejo que les doy disponiendo de información privilegiada; no se jueguen un duro en esta timba, no vaya a ser que la próxima vez que me vean noten un bulto mayor bajo mi alfombra y se den cuenta de que les han vaciado la cartera. Ya, si eso, les aviso cuando la cosa esté más clara. O tal vez lo vean ustedes mismos. Fíjense si la próxima vez que me vean estoy más alegre y simpática y resulto más grata compañía. Si es así todos habremos ganado sin arriesgar un duro y, en confianza, pocos sabrán que todo empezó siendo corchopán.

Anuncios

Una respuesta to “Cosas que dejé por el camino.”

  1. Fernando Celaya Says:

    Que te muestres alegre y simpática ya es algo importante y gratificante, aunque habitual en ti.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: